La evolución de la música pop siempre ha estado llena de sorpresas, extravagancias y momentos épicos… ¿Por qué realizar un concierto en un lugar común cuando puedes elegir uno que deje a todos boquiabiertos? Sin intención de comparar lo inigualable, hemos tomado este evento como una oportunidad, casi como un juego, para rememorar algunos conciertos (ya sean históricos o menos conocidos) cuyo contexto superó los límites de la imaginación.
The Beatles en el tejado de Apple Corps
30 de enero de 1969. Este fue el último concierto de los Beatles. Se realizó sin previo aviso (¡y con un frío impresionante!) en la azotea de la oficina de su sello, Apple Corps, en el centro de Londres, con el fin de ser grabado y filmado. La actuación duró 42 minutos, hasta que la policía la interrumpió. Este evento es considerado el precursor de todos los conciertos secretos y de las múltiples actuaciones en azoteas que se han vuelto populares hoy en día, así como del famoso video de Donde las calles no tienen nombre de U2.
Pink Floyd en las ruinas de Pompeya
Octubre de 1971. Entre las ideas más llamativas que surgieron en la era dorada del rock sinfónico, esta se destaca. La banda liderada por Roger Waters y David Gilmour decidió grabarse tocando en vivo en el anfiteatro romano de Pompeya, la antigua ciudad devastada por el Vesubio en el año 79 AC. Lo curioso, o quizás lo inquietante, fue que no había público presente, lo que generaba una atmósfera de extrañeza y vacío que acentuaba la grandiosidad del evento. Roger Waters también se presentó en 1990 ante el muro de Berlín, en un concierto que se integra perfectamente en esta narrativa.
The Sex Pistols en el Támesis
Junio de 1977. Los Sex Pistols habían lanzado su controvertido sencillo Dios salve a la reina. Como una fiesta de lanzamiento irreverente, decidieron «contraprogramar» los actos de celebración del 25 aniversario de la coronación de la reina Isabel II, alquilando un barco privado que navegaba por el Támesis, pasando justo frente al Parlamento británico mientras tocaban a bordo. Fueron detenidos por la policía, y los que estaban en el barco fueron arrestados. Sin duda, uno de los momentos más emblemáticos del punk, magistralmente narrado por el crítico Jon Savage en su obra ‘El sueño de Inglaterra’.
Jean-Michel Jarre en las pirámides de Guiza
Si existe un maestro en la realización de conciertos grandiosos, ese es Jean-Michel Jarre. Todo comenzó el 14 de julio de 1979 en la parisina Plaza de La Concorde, celebrando el Día Nacional de Francia, el cual estableció un récord Guinness por la mayor asistencia, con más de un millón de personas. También le pertenece el segundo récord, conseguido en Houston en 1986, para conmemorar el 25 aniversario de la NASA. Además, fue el primer músico occidental en actuar en China (aunque no frente a la Gran Muralla, que habría sido realmente espectacular) y realizó otros shows históricos en lugares emblemáticos como Docklands de Londres, Torre Eiffel, La Defense o, más recientemente (en abril de 2017), en el Monasterio de Santo Toribio de Liébana (Cantabria), en conmemoración del año jubilar. Pero el evento cumbre tuvo lugar el 31 de diciembre de 1999, cuando decidió actuar frente a la Gran Pirámide de Guiza, en Egipto, que es la más antigua y única superviviente de las 7 Maravillas del Mundo. Este evento fue la presentación de la ópera electrónica ‘Los doce sueños del sol’, que incluyó a mil actores y músicos. ¡El concierto grandioso por excelencia!
The White Stripes en el Teatro Amazonas
En los últimos años de su carrera, mientras eran el grupo de rock más popular del momento, The White Stripes comenzaron a interesarse por los conciertos en lugares inusuales. En el DVD ‘Bajo la gran aurora boreal blanca’, se muestran algunos de los conciertos que realizaron en apartadas provincias de Canadá, en autobuses, residencias de ancianos, boleras, barcos pesqueros… y el concierto más corto de la Historia, que denominaron ‘Espectáculo de una nota’ (su nombre lo dice todo). Sin embargo, decidimos destacar el que ofrecieron en junio de 2005 en el Teatro Amazonas en Manaos(Brasil) por su impacto icónico. Este magnífico templo de la ópera fue construido a orillas del río Amazonas en 1896 y fue la inspiración para la épica película ‘Fitzcarraldo’ de Werner Herzog. Posteriormente, Jack White se casó con Karen Elson.
Sigur Rós en plena naturaleza islandesa
El sonido de Sigur Rós ha estado siempre profundamente ligado a los paisajes escarpados de Islandia. Para realzar esto, en verano de 2006, emprendieron una gira por algunos de los rincones más remotos de su país. Esta aventura quedó inmortalizada en el documental ‘en casa’. En realidad, no era una idea nueva, ya que veinte años antes, los ahora poco conocidos Midnight Oil y el grupo indígena Warumpi Band hicieron lo mismo al tocar en aldeas y escenarios naturales de la profunda Australia en el Tour Blackfella/Whitefella.
Arcade Fire en un ascensor
Hasta ahora, hemos hablado principalmente de conciertos en grandes espacios abiertos, pero aquí nos dirigimos hacia lo opuesto. Arcade Fire ha sido conocido por actuar en la calle o fuera de sus conciertos oficiales, pero nadie podría imaginar que esta numerosa banda canadiense podría caber en un ascensor. En marzo de 2007, cerca de la plaza de la Madeleine en París, fueron captados por Vicent Luna en una de las entregas más memorables de los Conciertos para llevar para Luna biblioteca de blogs.
Nightmares On Wax en lo alto del Kilimanjaro
Recientemente, el pasado 21 de septiembre, Nightmares on Wax realizó la sesión de DJ en la mayor altura de la historia, en la cima del Kilimanjaro (casi 6.000 metros). La razón fue benéfica, para recaudar fondos para la construcción de un hogar para niños en Tanzania, y el nombre del proyecto, inmejorable: ‘¿No hay montaña lo suficientemente alta?.
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Red Bull Music presenta Rosalía: El Mal Querer
Fuente original: www.redbull.com
Publicado originalmente el 2018-10-24 07:00:00 por
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