“Desde el lanzamiento de Oxygène en 1976, mi interés por la conexión entre la música y el espacio ha crecido”, comenta a través de Zoom el icónico artista francés de música electrónica, Jean-Michel Jarre (74), en su conversación con Culto.
Su nuevo álbum, Oxymore, publicado el 21 de octubre, sigue expandiendo su visión musical, utilizando el reciente Dolby Atmos en plataformas de streaming como Apple Music y Tidal, no solo como una técnica de postmezcla, sino también como un elemento compositivo.
“Siempre he buscado aumentar la experiencia estéreo con efectos como reverberación o delay, buscando un sonido lo más amplio posible. En el año 2000, con mi disco Aero en 5.1, traté de investigar este tipo de audio espacial”, recuerda, aludiendo a su compilación doble lanzada en CD y DVD con mezclas en Dolby Digital y DTS de sus temas más conocidos.
Revoluciones
En 2022, un año marcado por la proliferación de remezclas en Spatial Audio, con clásicos históricos como Kind of Blue de Miles Davis, A Love Supreme de John Coltrane, y Revolver de The Beatles, Jarre comparte su reflexión: “La mayoría de las producciones de audio espacial son originalmente en estéreo, luego mezcladas en sonido inmersivo. Nunca he estado de acuerdo con esta idea, porque no tiene sentido mezclar a artistas como The Beatles o Frank Sinatra en audio espacial. La voz de Sinatra girando alrededor de mi cabeza me parece absurdo. Lo verdaderamente interesante surge cuando nuevas tecnologías se utilizan para crear desde el principio para este medio”.
El hombre que popularizó la música electrónica con un álbum grabado con una drum machine Korg Mini Pops 7 modificada y un Melotrón, siempre ha estado un paso adelante, pero conectado con lo fundamental: “El estéreo no se encuentra en la naturaleza. Cuando hablo contigo, lo hago en mono. Los sonidos de la naturaleza nos rodean. La tecnología actual nos da la oportunidad de experimentar la música de manera más natural, y para ello, debemos componer con esa idea en mente”.
Musicalmente, Oxymore retoma elementos de su innovadora obra Zoolook (1984), aprovechando un arsenal de samples y el concepto de música concreta, rindiendo homenaje a Pierre Henry, uno de sus influencias más significativas.
Henry, que falleció en 2017, colaboró con el pionero Pierre Schaeffer, fundador del Groupe de Recherches Musicales, donde Jarre se unió en 1969. Este legado fue clave para el desarrollo del sampling y su posterior adopción en géneros como el hip hop en los años ochenta. Grabaciones de campo realizadas por Henry y que quedaron en manos de Jarre tras su muerte sirvieron como base para las composiciones.
-¿Cómo compuso el álbum utilizando Audio Espacial desde el inicio en vez de mezclarlo posteriormente?
Comencé a experimentar de forma intuitiva sin un modelo que seguir, igual que con Oxygène, y así Oxymore nació de la nada. En mis arreglos, imaginaba sonidos específicos ubicados en distintas partes del espacio sonoro. Así pude construir mi experiencia. Grabé los sonidos exactamente donde quería que estuvieran. Fue un proceso experimental, ya que en este momento no tenemos reglas, aunque éstas surgirán en el futuro. La belleza de la situación es que estaba completamente por descubrir lo que estaba haciendo, señalando mi propio camino”.
Oxímoron
Jarre es consciente del impacto de emplear esta nueva herramienta creativa. “Manejar el espacio de esta manera es algo completamente inédito. Creo que será un cambio importante para los artistas jóvenes, ya que en la historia de la música y el arte, siempre ha sido la tecnología la que define los estilos, no al contrario. La invención de instrumentos como el violín influyó en la obra de Vivaldi, igual que la llegada del cine dio forma a los trabajos de Tarantino y Godard. Ahora, por primera vez, podemos crear a partir de esta innovadora aproximación a la música, lo que inevitablemente llevará a la aparición de nuevos géneros”.
-Recordando lo que The Beatles comentaron en su saga Anthology sobre su transición al estéreo, cuando se sentían confundidos con el segundo parlante; años después, usted regrabó Oxygène para su 30 aniversario como New Master Recording. ¿Planea hacer algo similar con sus discos clásicos, registrándolos en Audio Espacial en vivo?
No. Sería contradictorio, ya que concebí esa música en estéreo y debería permanecer así. Creo que los primeros discos de Elvis Presley o Charlie Parker, grabados en mono, deberían mantenerse igual. Lo interesante de The Beatles fue cómo forzaron el estéreo, manteniendo el concepto mono pero en dos parlantes. Esto fue genial, y me encanta porque como artistas siempre estamos desafiando la tecnología para adaptarla a nuestras necesidades, y eso es lo que hago con Oxymore, utilizando estas herramientas que no fueron diseñadas para nosotros. Así, durante la producción, es necesario redefinir la tecnología para integrarla. Lo mismo ocurre con el audio binaural, que aún no me convence; tenemos que encontrar formas creativas de utilizarlo”.
Para Jarre, la inmersión debe ser inclusiva o no será. Por ello, la versión en vinilo de Oxymore, diseñada para reproducirse en estéreo, se creó con la intención de emular la experiencia de sonido envolvente del álbum.
“Pasé mucho tiempo colaborando con ingenieros que ajustaron el sistema para que, al escuchar la versión en vinilo de Oxymore con auriculares, se perciba de forma convincente para mí. Es esencial mantener los bajos y especialmente los medios bajos, que son claves al dirigir los sonidos y crear una auténtica sensación de inmersión. Esta experiencia debería ser accesible para todos. Con auriculares comunes, deberías poder escuchar lo que he creado”, concluye.
Cantos magnéticos
Oxyville, una ciudad virtual imaginada por Jarre, es el escenario que alberga cada composición del álbum, donde el músico interpreta en tiempo real con un avatar. La audiencia, representada por sus propios avatares, interactúa sin barreras geográficas o sociales a través de VR y online.
“El concepto no es nuevo. Al leer un libro, te transportas, imaginas a los personajes y te conviertes en un observador o en parte de esa historia. En la realidad virtual, envías tu gemelo digital a un mundo imaginario, que en mi caso es uno que he creado. No es lo mismo que un artista que graba una interpretación y la envía a un videojuego o espacio virtual; yo estoy interesado en construir mi propio mundo y tocar en vivo dentro de él. Con Oxymore, quiero actuar en el mundo real con solo dos visuales, regresando a lo esencial de la música. Cierra los ojos y deja que el álbum sea la banda sonora de tu propia historia. Luego mantengo esos visuales en la VR mientras toco con mi avatar o un holograma en esta ciudad imaginaria, que es una mezcla entre Metrópolis y Sin City, donde mi holograma realmente actúa en uno de los distritos de la ciudad. El álbum cuenta con once canciones y hay once distritos en Oxyville; al final de cada pieza, serás transportado al siguiente, siguiendo el concepto”.
Jean-Michel-Jarre-1
-Recientemente, una persona tetrapléjica que asistió a su show de realidad virtual se emocionó al poder bailar y disfrutar de un concierto en vivo por primera vez en su vida. La inmersión virtual invita a todos a participar en la experiencia.
Ese es un punto muy relevante. Hoy, cuando se habla de metaverso, generalmente se asocia con criptomonedas y negocios, pero yo lo veo como una tecnología emergente con un trasfondo social muy poético, pues permite crear lo que no es posible en el mundo real. También facilita la conexión con personas aisladas por diversas razones, permitiendo interactuar con diferentes artistas y públicos, y disfrutar de eventos diversos, exposiciones, teatro, y ópera.
-En Chile aún resuenan los ecos de su presentación hace un par de años.
Muchas gracias, lo aprecio. Espero que pronto podamos vernos nuevamente en la vida real (risas).
Fuente original: www.latercera.com
Publicado originalmente el 2022-12-09 08:00:00 por
Hashtags sugeridos: #JeanMichel #Jarre #historia #música #siempre #sido #tecnología #dicta #los #estilos #revés
