1986 – Rendez-Vous

enero 1, 1984
Jean-Michel Jarre

Año: 1986
Tipo: Álbum de estudio (electrónica instrumental, inspiraciones sinfónicas y espaciales).
Tracklist: 6 temas secuenciales denominados Rendez-Vous 1 a 6:

  1. Premier Rendez-Vous – 2:54
  2. Deuxième Rendez-Vous – 10:55
  3. Troisième Rendez-Vous – 3:31
  4. Quatrième Rendez-Vous – 4:02
  5. Cinquième Rendez-Vous – 7:47
  6. Dernier Rendez-Vous (Ron’s Piece) – 6:04.
    (Duración total: ~34:40.)

 Rendez-Vous es una obra concebida a gran escala, que fusiona la electrónica de Jarre con un sentido épico casi orquestal, y está impregnada de temática espacial/cósmica. Cada pista es un “encuentro” musical; el álbum completo fue originalmente pensado para ser interpretado en vivo durante los conciertos monumentales que Jarre llevó a cabo ese año (e.g. Houston y Lyon). En términos sonoros, Jarre introduce toques más synth-pop ochenteros y también elementos corales y de saxofón, mezclando tecnología y calidez humana.

El disco abre con Premier Rendez-Vous, un breve preludio etéreo que sienta un ambiente contemplativo (acordes lentos de sintetizador, casi como órgano cósmico). Deuxième Rendez-Vous es el corazón del álbum: una suite en varios movimientos internos, de casi 11 minutos, que va desplegando secciones contrastantes – inicia con un coral (la Coral de Radio France contribuye voces solemnes en la primera parte), seguido de una sección central rítmica y potente con secuencias y acordes dramáticos, y culmina con un crescendo emotivo donde se entrelazan melodías heroicas de sintetizador. Troisième Rendez-Vous cambia totalmente el tono: es más ligero y animado, con base rítmica marcada (casi beat disco) y melodía pegajosa; fue de hecho lanzado como sencillo bajo el nombre “Rendez-Vous IV” (renombrado) y se volvió muy popular en Francia.

Quatrième Rendez-Vous es probablemente la melodía más conocida del álbum: alegre, futurista, con un riff de sintetizador muy reconocible; esta pieza se convirtió en sinónimo de Jarre en conciertos, a menudo acompañada de su arpa láser visualmente impactante. Cinquième Rendez-Vous es de carácter más introspectivo, divido en sub-partes – comienza lenta y melancólica, luego incluye un breve interludio de solo de saxofón (pregrabado) para finalmente enlazar con Dernier Rendez-Vous. Este “Último Rendez-Vous”, subtitulado “Ron’s Piece”, es un emotivo tributo: Jarre había invitado al astronauta Ron McNair a tocar el saxofón desde el espacio en esta pieza, planeando grabarlo durante la misión del Transbordador Challenger. Tras la trágica explosión del Challenger en enero 1986 donde McNair falleció, Jarre dedicó el álbum a él y a la tripulación perdida. La pieza final es por tanto una sentida melodía de saxofón (interpretada finalmente por Pierre Gossez en estudio) sobre una base de acordes solemnes, que cierra el álbum con tono reflexivo y fúnebre. Este contexto dota al álbum de una carga emocional especial.

Rendez-Vous tuvo una gran acogida, vendiendo alrededor de 3 millones de copias en todo el mundo. Representó el pico de Jarre en cuanto a espectáculos en vivo: la música del álbum fue protagonista del mega-concierto de Houston (abril 1986, ante 1,5 millones de personas) en conmemoración de la NASA, y del concierto de Lyon (octubre 1986) honrando al Papa Juan Pablo II. De hecho, partes de Deuxième Rendez-Vous y Dernier Rendez-Vous sonaron en Houston con la participación simbólica (por proyección) de Ron McNair. La crítica, como John Bush de AllMusic, comentó que Rendez-Vous es “un álbum de sonido apropiadamente cósmico y brillante synth-pop… Jarre se acerca aquí al territorio del rock convencional, aunque manteniendo su distintivo estilo”es.wikipedia.org. Se destaca la mayor presencia de melodías pegadizas (Troisième/Quatrième Rendez-Vous son muy tarareables) y un pulso pop en la producción, lo cual amplió la audiencia de Jarre. Por otro lado, la dimensión conceptual/espacial y la historia del tributo al Challenger le dieron al álbum un aura casi mitológica en la trayectoria de Jarre.

Jarre utilizó nuevos sintetizadores digitales junto a los analógicos habituales: Fairlight CMI, Elka Synthex, Moog, así como la innovadora arpa láser (que convertía interrupciones de rayos láser en notas MIDI) para interpretar Quatrième Rendez-Vous en vivo. La portada, con la imagen icónica de la Tierra y notas musicales orbitando, enfatiza la conexión música-espacio. En notas del álbum Jarre dedicó “Último Rendez-Vous” a McNair y colegas del Challenger. AllMusic otorgó 4.5/5 estrellas al álbum y resaltó su carácter cósmico y grandilocuente. Rendez-Vous fue también importante en la emergente escena laser show: muchas de sus piezas se utilizaron en espectáculos de planetario en los 80. A día de hoy, “Fourth Rendez-Vous” sigue siendo uno de los bises infaltables en conciertos de Jarre, símbolo de su época dorada.

Referencias: