«Ningún músico debe encerrarse en un sólo estilo»

El reconocido compositor y músico francés Jean-Michel Jarre, un pionero en la música electrónica, comienza su conversación con Clarín señalando que la improvisación no es el elemento central de su género. Al mismo tiempo, defiende su idea de evolución continua y la escasez de límites sonoros, aunque resalta la importancia de la estructura, fundamentada en sus estudios.

Jarre se presenta como un compositor en los términos de la música clásica y como un hábil artisan de la electrónica; puede pasar de la partitura a la ejecución improvisada de manera inmediata. «A los 16 años ingresé al Music Research Centre (GRM) en París, donde se fusionaron ambas facetas», relata el artista de 68 años. «Fue el primer lugar del mundo dedicado al estudio de la música electrónica. Me permitió explorar más en el ámbito sonoro y abrirme al mundo».

La clave para esa apertura la encontró con Oxígeno (1976), el monumental éxito de Jarre. Aunque no fue su primer lanzamiento (ya había publicado el sencillo La jaula y el disco Palacio desierto), este álbum, que consiste en una única pieza electrónica dividida en seis partes, se considera su proyecto oficial. Uno de los momentos más impactantes de esta obra es la sección Oxígeno Parte IV , que para él «representa el aspecto más accesible» de la música electrónica, porque «la melodía resalta».

-Con 40 años de distancia, ¿qué diferencias ves entre «Oxygène» (1976) y «Oxygène 3» (2016), tu último disco de estudio?

-El primer «Oxygène» lo realicé sin títulos, dividido en seis capítulos, como si escribiera un libro. Pensé que sería genial pensar en términos de secuencias, algo en lo que siempre he estado interesado; ya sea en literatura, cine… Pero como no existía en la música electrónica, propuse esa idea con Oxígeno. En cambio, Oxígeno 3 se asemeja a una tercera temporada. Es un concepto. Fue creado con los mismos instrumentos del primero, conservando un sonido similar, pero en un escenario y narrativa diferentes.

-En tu juventud estudiaste piano y disfrutabas del jazz y el rock. ¿Cómo pasaste a ser un pionero de la música electrónica?

-Toqué en una banda de rock y el jazz me fascinaba. Al entrar al GRM, comprendí lo que realmente quería hacer. Explorar la música electrónica para mí es como cocinar… Siempre he asociado la electrónica con esta analogía: mezclar y combinar texturas dentro de un sistema orgánico. Comprendí que eso es lo que deseaba hacer, intentando crear un puente entre la experimentación y el pop, con un enfoque en la melodía. Desde ese momento, mi vida cambió y me dediqué completamente a ello.

-Pero admitiste que eres un adicto a la música en general.

-Sí, soy adicto a escribir y componer música, no a escucharla todo el tiempo. Claro, presto atención y oigo mucha música electrónica, que me resulta familiar. También disfruto de la música clásica, el jazz, el rock y el heavy metal. Creo que ningún músico debe limitarse a un solo estilo musical.

-¿Cómo imaginabas el futuro de la música electrónica en tus inicios?

-Siempre creí que la música electrónica iba a explotar en el siglo XXI. Pensé que no sería una moda pasajera, sino algo sólido que se convertiría en un «fenómeno mayor» en este siglo. Internet y la tecnología transformaron completamente la composición, producción y distribución de la música electrónica.

-En 1997, durante el 850° aniversario de Moscú, tocaste para más de tres millones de personas. ¿Cómo te sentiste?

-Es extraño… (hace una pausa). Es un misterio entre el escenario y la audiencia. La química entre ambos puede funcionar o no. Sin embargo, tocar frente a más de tres millones de personas es comparable a tener una audiencia en un gran teatro, solo que a una escala diferente, con una producción gigante. Pero lo hermoso es estar preparado para tocar en estadios, teatros, clubes y al aire libre…

Pero debe ser el culmen de tu carrera… ¿Cuál es el siguiente paso para un artista?

-El próximo paso, en mi opinión, es dar lo mejor en cada concierto, haciéndolo único. Estoy muy emocionado por mis shows en Sudamérica, en Chile y Argentina, por primera vez. Es un sueño cumplido, ya que desde el inicio de mi carrera, las primeras cartas de fanáticos que recibí tras mis primeros álbumes fueron de Argentina, Chile y Brasil. Sé que tengo muchos seguidores allí y quiero compartir mi música de la mejor manera posible. He considerado viajar antes, pero problemas de logística y planificación lo impidieron. Así que es un desafío muy emocionante presentarme en tu país. Daré lo mejor de mí. Buenos Aires tiene una riqueza cultural increíble, que constantemente apoya y celebra nuevos conceptos.

-En una época en que era poco común escuchar música internacional…

-Es cierto, es un misterio. He recibido numerosas cartas de Sudamérica sobre mi música, y sentí un vínculo especial entre ella y el público sudamericano. No sé exactamente por qué… Puede ser que en mis melodías haya un toque latino. Estoy muy agradecido de compartir este nuevo proyecto y especialmente este tour en tu país, ya que es una de las producciones más interesantes que he realizado, particularmente en términos visuales. Fui uno de los pioneros en integrar elementos visuales en la música electrónica. Hoy en día, incluso en el rock, hay visuales, y cada vez que voy a festivales electrónicos, veo cosas que implementé hace 25 años. Esta vez, tengo la ambición de ofrecer algo diferente. Es emocionante compartir una atmósfera tridimensional espectacular con el público, complementada con la música, aportando una nueva profundidad con efectos en 3D.

-No eres diseñador, ¿de dónde obtienes inspiración para crear esos visuales?

-Principalmente de mi música. Siempre busqué que ella creara una perspectiva o un escape sonoro, que quise expresar visualmente. Después busco inspiración en películas, pinturas, videos, internet para encontrar el «vocabulario» visual adecuado. En este tour, mi objetivo es que no sea homogéneo, sino una progresión constante. Quiero que el público no se imagine cómo se verá el show hasta el final, creando elementos sorpresa a través de la evolución de sonidos y visuales.

Jean Michel Jarre suspendió su show previsto para el 9 de noviembre en GEBA.

Fuente original: www.clarin.com

Publicado originalmente el 2017-09-03 07:00:00 por

Hashtags sugeridos: #Ningún #músico #debe #encerrarse #sólo #estilo